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Desviación del tabique nasal:
¿Congénito o desarrollado con el tiempo?

La cuestión de si la desviación del tabique es predominantemente congénita o se desarrolla más tarde en la vida ha sido un tema de discusión en la literatura durante algún tiempo. Los hallazgos de varios estudios proporcionan evidencia para ambas perspectivas, lo que sugiere que la etiología de la desviación septal puede no ser sencilla y podría implicar una combinación de factores.

Evidencia de origen congénito

Observaciones tempranas Algunos estudios han encontrado evidencia de desviación del tabique en recién nacidos, lo que sugiere un origen congénito. Estas desviaciones pueden surgir de la compresión intrauterina o del propio proceso del parto, particularmente en partos difíciles o que requieren el uso de fórceps.

Asociación con anomalías del desarrollo Las desviaciones del tabique se han asociado con ciertas afecciones congénitas y síndromes craneofaciales, lo que respalda aún más la teoría de que al menos un subconjunto de desviaciones del tabique puede tener una base congénita.

Evidencia de desviaciones adquiridas

Trauma Un importante conjunto de pruebas vincula el trauma, tanto nasal como no nasal, con el desarrollo de desviaciones del tabique. Esto incluye lesiones sufridas durante la niñez, lesiones deportivas y otros accidentes. El trauma puede causar una desviación inmediata o conducir a una desviación con el tiempo debido a la formación de tejido cicatricial o patrones de crecimiento alterados.

Patrones de crecimiento Algunos investigadores sostienen que las desviaciones pueden desarrollarse o empeorar durante los períodos de crecimiento acelerado en la adolescencia debido al crecimiento asimétrico de las estructuras faciales o debido a las tasas de crecimiento diferenciales del tabique y las estructuras esqueléticas circundantes.

Cambios relacionados con la edad Los estudios, incluido el de Reitzen et al., indican que la gravedad o la aparición de desviaciones del tabique pueden aumentar con la edad. Esto podría deberse a efectos acumulativos de traumatismos menores, cambios en las estructuras nasales y faciales con la edad o la manifestación tardía de puntos congénitos débiles en el cartílago septal.

Combinando perspectivas

Potencial para ambos orígenes El consenso actual en la literatura se inclina hacia un modelo en el que tanto los factores congénitos como las influencias adquiridas desempeñan un papel en el desarrollo y la progresión de las desviaciones del tabique. Es probable que algunas personas nazcan con desviaciones o predisposiciones a desarrollarlas, mientras que otros las adquieran debido a un trauma u otros factores más adelante en la vida.

Variabilidad y diferencias individuales Existe una considerable variabilidad individual en la aparición y gravedad de las desviaciones del tabique, lo que sugiere que una variedad de factores (incluidas predisposiciones genéticas, influencias ambientales y experiencias de vida) pueden contribuir al desarrollo de las desviaciones del tabique.

En resumen, la literatura sugiere una visión matizada de la etiología de la desviación septal, que abarca tanto los orígenes congénitos como los factores que contribuyen a su desarrollo o progresión más adelante en la vida. Comprender la compleja interacción de estos factores es crucial para adaptar los enfoques de tratamiento a las necesidades de cada paciente.

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